Podología Geriátrica

CUIDAMOS DE NUESTROS MAYORES

A lo largo de la vida nuestros pies han soportado mucho peso, han caminado mucho y sus músculos, huesos, articulaciones… también se ven afectados por el envejecimiento. El cuidado de los pies durante la tercera edad, junto con tratamientos ortopédicos adecuados y/o ayudas para la marcha pueden mejorar la independencia del anciano, prevenir caídas y otros problemas asociados a la inmovilidad.

Caminar bien llegada la tercera edad aumenta la autoestima, permite mantener una vida social satisfactoria y mejora notablemente la calidad de vida del anciano.

A medida que van transcurriendo los años los seres humanos nos vamos volviendo más torpes en nuestros movimientos y los trastornos de la marcha comienzan a ser habituales a partir de los 60 años. Todo ello, que forma parte de una evolución natural en nuestro proceso de envejecimiento (algo a lo que aspiramos todos siempre que consigamos tener una calidad de vida digna) y que tiene a grandes rasgos sus causas principales en:

  • Cambios psicológicos
  • Cambios neurológicos
  • Cambios metabólicos
  • Secuelas a lesiones o traumatismos
  • La escasez de recursos y medios

En Podotés conocemos muy bien estas causas y cómo tratar a nuestros mayores, los tratamientos adecuados a aplicarles en cada posible afección y un trato cercano y personal.